Baja en cuentas de un activo financiero
Es retirar del balance un activo financiero (o parte de él) cuando expiran los derechos contractuales a recibir sus flujos de efectivo, o cuando se transfiere el activo cediendo sustancialmente todos sus riesgos y beneficios. Si la empresa conserva esos riesgos y beneficios, no puede dar de baja el activo aunque jurídicamente lo haya cedido. La diferencia entre el valor en libros y lo recibido se reconoce en resultados. Es clave en operaciones de factoring, venta de cartera y titularizaciones.
Ejemplo: Una pyme vende sin recurso su cartera de clientes por COP 50.000.000 a una factoring que asume el riesgo de no pago; como cede los riesgos, da de baja los COP 52.000.000 de la cuenta por cobrar y registra una pérdida de COP 2.000.000.