Negocio en marcha (empresa en funcionamiento)
Es el supuesto básico de que la empresa seguirá operando en un futuro previsible, normalmente al menos los próximos 12 meses, sin intención ni necesidad de liquidarse o de reducir significativamente sus operaciones. Bajo este supuesto, los activos y pasivos se miden esperando que el negocio los use o pague en el curso normal, y no a valores de liquidación. La administración debe evaluar esta capacidad en cada cierre y, si existen dudas importantes (por ejemplo, pérdidas recurrentes o deudas que no se pueden pagar), debe revelarlas. Si la empresa ya no es un negocio en marcha, debe cambiar la base contable y revelarlo.
Ejemplo: Una pyme de Barranquilla cierra 2025 con patrimonio negativo de $80 millones y un crédito vencido de $150 millones que el banco no renovó; el contador evalúa el supuesto de negocio en marcha y revela en las notas la incertidumbre material sobre la continuidad.